- Acantilados de piedra caliza que envuelven la laguna en una espectacular forma de herradura.
- Aguas cristalinas, con tonalidades que pasan del verde al turquesa según el sol.
- Sin playa ni edificios, sólo aguas abiertas y paredes rocosas verticales.
- Profundidades de hasta 20 metros, lo que la hace nadable en el centro pero lo suficientemente poco profunda como para caminar por el agua cerca de la entrada.
- Gran visibilidad para esnórquel, con afloramientos de coral y vida marina tropical por todas partes.











